Sobre mi

Nací en 1986 en Barcelona. De padres y abuelos andaluces.

Mi infancia estuvo bien, no me puedo quejar, fui un poco autista y de difícil trato con la gente que me rodeaba (Sobre todo los de mi edad).

Cuando cumplía los 11-12 años conocí a una persona que me enseñó a reírme de mi mismo y ahí cambió radicalmente mi personalidad.

Instituto

En el instituto podemos decir que me desmadré un poco, típico de la época.

Facultad

Cuando llegué a la facultad me di cuenta de varias cosas:

  • Que no era tan inteligente como creia.
  • Que en mi barrio muy poca gente hablaba catalán y llegué a pensar que era una lengua minoritaria y cuando llegué a la universidad vi que no era así. Una pena, ojalá me hubiesen apretado más en la juventud con el idioma.
  • Que cuando conoces a alguien puedes saber en pocos meses si te va a acompañar el resto de tu vida.

El caso es que Física es una carrera dura, dura de cojones. Por suerte allí conocí a gente que sé que voy a tener siempre a lado y es lo mejor que he sacado de la universidad. Creo que el sistema educativo no está muy bien enfocado y falla por muchos sitios. Con esto no quiero decir que no se deba ir a la universidad, de hecho creo que si no vas te pierdes una experiencia maravillosa, sino de cómo se enseñan las materias. Hoy en día lo puedes aprender casi todo desde cualquier sitio del planeta. Recuerdo horas y horas en la biblioteca porque nos era más productivo estudiar allí que ir a clase muchas veces.

En la facultad conocí la programación y me gustó. Es lo que hizo dar el salto a crear la empresa que tengo ahora de desarrollo de software.

La primera etapa laboral transcurrió en una pequeña empresa desarrollando Webs. En esos días me surgió la posibilidad de impartir formación en una academia del lenguaje C y ahí me di cuenta que me gustaba mucho el mundo de la formación. Empecé a combinar dos trabajos, desarrollando software y formando personas.

A los pocos años sentí la necesidad de crear algo, una empresa propia y lo hice con dos amigos de la universidad que me acompañaron desde el primer día de carrera. Fue una época divertida. No teníamos oficina y trabajábamos en la biblioteca de la facultad de Física.

En esa época posiblemente cometí uno de los errores profesionales, sin posiblemente, más grandes de mi vida. Yo desarrollaba en .Net y uno de mis socios se encargaba más de temas de diseño y PHP. Se abrió iOS para que la gente pudiese desarrollar aplicaciones. Yo estaba muy metido en Microsoft y era bastante Hater de Apple. Mi socio que era y es bastante fanboy de apple me enseño Xcode y Interface Builder. Bueno, cuando vi esas flechas azules para conectar la parte gráfica con el código, esos láseres como si de una película de Star Wars se tratase le dije «pero qué broma es ésta?». Yo acostumbrado a la sobriedad de Visual Studio veía eso como un juego de niños. El caso es que ni yo supe ver lo que iba a ser iOS y los móviles ni él supo hacerme ver que eso podría darnos de comer en un futuro. Creo que en aquella época no había casi empresas que desarrollasen temas mobile en Barcelona. Así que imaginad el fallo.

Cuando me quedé yo solo al frente de la empresa uno de mis ex socios me regaló su iPod touch porque él se compraba el iPhone 4. Y ahí cambió toda mi percepción de Apple. Vi que aquello iba de maravilla. Yo que decía «¿para qué quieres internet en el móvil?» vi la ponencia del aparato. Así que, visto que las formaciones en .Net empezaban a flojear me decidí a aprender a desarrollar para iOS. Le compre su Mac a mi ex socio y a darle a las teclas.

Objective C

Fue duro, casi no había información para preparar clases y estudiar el tema. El otro ex socio me ayudó a entender el lenguaje y preparar formaciones porque ya empezaban a salir. Y así empecé con Objective C. Al poco de estar dando formaciones varias empresas contactaron conmigo para dirigir los departamentos de desarrollo de aplicaciones móviles que empezaban a crearse en las empresas. Siempre dejé claro que yo no era el mejor programador del planeta ni mucho menos. De hecho preparar clases hace que puedas tener muy clara la teoría pero tu práctica esté a años luz de aquellos que están 9 horas al día delante del Mac desarrollando. Por no hablar del tiempo que se te va en reuniones, temas de contabilidad etc.

Al final empecé en una empresa como colaborador para dirigir el departamento. Fue una etapa magnifica. Se prescindieron de dos personas de las que yo no quería prescindir pero ahí no tenia voz y me dijeron que fichase otras dos. Fiché a mi mano izquierda y mi mano derecha. Uno era un amigo del instituto que no era programador pero tiene una inteligencia tan sobrehumana que puede aprender lo que quieras (Es una brutalidad, creo que nadie que lo haya conocido me ha dicho después «exagerabas») el otro era un ex alumno que siempre mostró un interés bárbaro y una ética de trabajo prodigiosas. Creo que fue una época dorada a nivel personal con un equipo tremendo. A pesar de eso las cosas no salieron según lo previsto y salí de la empresa. Esta época me sirvió para darme cuenta de que solo no llegas a nada en estas cosas.

Empresa

Para crear una empresa de mobile necesitaba programación en iOS (Eso lo podía aportar), en Android (Lo podría llegar a aprender igual que tantos lenguajes), diseño, parte contable, comerciales y un largo etcetera. Así que decidí crear una empresa repartiendo equitativamente los porcentajes de la sociedad en función a las responsabilidades de cada uno. Así se puede decir que nación Nibble Development y así seguimos desarrollando software y formando personas en el desarrollo de software.

Swift

La llegada de Swift fue un golpe duro para mi. Llevaba años desarrollando y formando en iOS con Objective C y salía un lenguaje completamente diferente y que Apple lo anunciaba como el lenguaje del futuro. Eso implicaba que pasabas de Senior a Junior de nuevo. La parte positiva es que podría enseñar otro lenguaje 😉

Twitter: @guaica14

Facebook: guaica14

Linkedin: guaica